Las emociones de la madre son recibidas por el feto durante el embarazo, pero que hacer? Ciertas madres se culpabilizan, no permiten estar tristes, ni enojadas, etc. o se desconsuelan de sentir todo lo que llamamos, emociones negativas. La vida, ella, es compleja  y lo que  el bebé en el útero debe aprender es la “vida verdadera”, con toda esta complejidad mezclada que conocemos cotidianamente, incluye las cosas maravillosas que uno puede hacer con las emociones dichas “negativas”. Al mismo tiempo, el bebé tiene las mismas necesidades afectivas de antes del nacimiento que los recién nacidos: necesidad de ser respetado, amado, reconocido como una persona completa. De todos modos, es humanamente imposible para una madre, igual para aquella que ha deseado un hijo con todo su corazón, de estar continuamente positiva frente a este bebé. Hay problemas. La madre puede reir, una vez que la angustia a pasado, con su bebé…a veces, sin embargo, hay situaciones que perduran y que moldean un poco más la personalidad del bebé y del niño que ha de ser.

Tomemos el ejemplo de Luc, 3 años, niño difícil, con frecuencia desobediente. Su madre, Genoveva, se resiente y se pregunta, porque sucede que su hijo sea un niño terrible mientras que su hija, Anne, 6 años es feliz. Por tanto, ella los ama tanto al uno como al otro. Ella recuerda que cuando Luc nació, tan pronto que sus miradas se cruzaron, se enamoró de él, pero de pronto, recuerda que cuando esperaba a Anne, ella tenía deseos de tener y recibir su bebé. Por el contrario, el embarazo de Luc sucedió cuando ella no quería quedar embarazada. Ella pasó un embarazo lleno de cólera y de frustración y no tenía el gusto de tener un bebé en su vida.

Siguiendo su intuición de madre, ella decide hablar con su hijo. Aprovecha un momento de tranquilidad, cuando ella está sola en la casa con él y que él juega tranquilamente cerca de ella. Ella le confiesa: “Tu sabes Luc, cuando estabas en mi vientre, no estaba contenta de estar en cinta. Yo no sabía que eras tú quién estaba allí dentro. Cuando  tu naciste y supe que eras tu, yo me enamore de ti y aun te amo mucho. Pero durante todo este tiempo, durante el cual yo no estaba contenta, tu debiste sentirlo y seguramente, eso te causó mucho dolor. Te pido perdón por todo el dolor que te causé cuando estabas en mi vientre.” Luc continua jugando, parece no haber entendido. Pero progresivamente, durante tres días, su comportamiento mejora de forma remarcable.

El se vuelve otro a partir de este momento, no un ángel, pero si un niño mas equilibrado y agradable. Parece no tener mas necesidad de actuar como un niño que dice: “si ustedes no me aman lo suficiente, voy a darles razones para no hacerlo…” La confesión sincera de Genoveva y la confesión  de su pena, le permitieron a Luc curarse de la herida que él tenía, por no sentirse amado antes de su nacimiento.

Otro ejemplo: Marie-eve, 4 años, es la segunda de dos niñas. Jeanne nació primero, pequeña maravilla, los padres están satisfechos. Pero el nacimiento, con cesárea de urgencia, es muy difícil para la madre, Nathalie, quien tiene miedo de tener un bebé. Algunos años pasan. Luego viene el sentimiento de no dejar a Jeanne como hijo único, ella necesita un hermano o hermana. Nathalie está contenta de estar en cinta por segunda vez, pero no es lo mismo que cuando Jeanne. Es mas que todo porque se necesita un hermanito para Jeanne”. Marie-eve nació, es un bebé que tiene su cabeza derecha cuando se tiene sobre ella, si ella está despierta,  no deja su cabeza sobre el hombro de su madre o su padre antes de los 6 meses.

Igual, si es hipersensible, tiene una especie de armazón, se distancia con respecto a la relación con sus padres.

Nathalie asiste a una presentación sobre la conciencia del feto y del impacto de su experiencia prenatal sobre su personalidad. Marie-Eve tiene en ésta época un comportamiento realmente especial en la casa, nunca en la guardería, donde ella es un niño modelo. Ella rechaza dormir en las noches, da patadas a los colchones de arriba de su camarote, molesta a todo el mundo. Estos comportamientos continúan a pesar de los esfuerzos y las intervenciones disciplinarias de los padres.

Nathalie se sensibiliza por las historias de niños que sufren de dificultades personales relacionadas con su vida prenatal y las intervenciones que se pueden hacer para ayudarles. Ellos temen que su hija no se sienta bien, con ella misma. Durante su embarazo y con sus dificultades presentes se ve un reflejo de esto. Ella se va a buscar inmediatamente a Marie-Eve en la guardería, la lleva a comer a una pastelería, le habla con amor sobre su embarazo, su nacimiento, de la época en que era bebé. Ella tiene la colaboración del padre quien tiene una conversación parecida con Marie-Eve un poco mas tarde. Luego, los padres le muestran juntos las fotos de la época cuando ella era bebé, la reafirma sobre el punto de que ella es querida y amada como ella es y no solamente como la hermana de Jeanne.

Yo cruce a Nathalie al año siguiente quien me dijo que la personalidad de su hija se había transformado radicalmente después de este tiempo: de un día al otro, ella paró su comportamiento provocante a la hora de acostarse y hoy en día, sentimos apenas esa distancia que ella ponía todo el tiempo entre ella y nosotros. Ahora, si ella puede dormirse, viene a decir todo tranquilamente a sus padres “me gustaría tener alguno con migo para dormirme”.

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